miércoles, 24 de julio de 2013

Ensalada de lentejas con anchoas y bonito del norte





 ¿4 personas?
250 gr de lentejas cocidas (Si son de bote las lavamos y dejamos escurrir.)
1 cebolla tierna picada en diminutos cubos
½ tomate tratado de igual modo
¼ de pimiento morrón trinchado a la manera del tomate
¼ de pimiento verde sometido al mismo corte que su primo el pimiento rojo
Unas anchoas escurridas de aceite y de la mejor calidad posible
Unas lascas de bonito del norte en aceite oliva cuya calidad no desmerezca a las anchoas
Un manojo de cebollino picadísimo
Sal
Pimienta negra recién molida
Aceite de oliva virgen extra

Lo mezclamos todo, aliñamos y revolvemos con dulzura. Dejamos reposar un cuarto de hora y servimos.


miércoles, 17 de julio de 2013

Ensalada a la gallega de tomate pimentero (tomàquet de pebrot)





Hoy nos hemos encontrado en el mecado de la Boqueria un  tomate sorprendente;  alargado a la manera de pimiento, carnoso, con poca semilla y dulce. 




Lo llaman  “tomàquet de pebrot” en expresión que se me da en traducir por “tomate pimentero”. Parece ser que es una variedad recuperada en la “Garrotxa”
  

Aplaudimos la iniciativa y esperamos que no se malogre en un proceso de sobreproducción como ocurrió con el tomate raf, reeditado a saciedad hasta destruirlo por banalización e insipidez.



La sencillez de preparación y sabrosura de las ensaladas de tomate y cebolla en gajos que preparan por todos lados en Galicia en esta época es maravillosa e  ideal para este tomate apimentado. 

Sí. ya sé que se prepara así en muchos sitios, pero les aseguro que las que se hacen en las tabernas gallegas en esta época son sensacionales, permítaseme, pues, la licencia.

Aceite de oliva,  vinagre de Jerez, abundante, y sal gruesa.
Hemos adornado el tomate con unas hojas de escarola por ponerle un poco de verde más al bacalao a la plancha que nos acompañaba.


sábado, 13 de julio de 2013

Cazuela de merluza en salsa de tomate con verduras a la plancha




¿4 personas?

Para la cazuela de merluza

2 rodajas de merluza por persona
La cabeza del animal
4 tomates
½ cebolleta dulce muy picada
Un diente de ajo laminado
Una hoja de laurel
1 c/café de pimentón dulce
1 chorro de vino blanco
4 ramas de perejil picadísimas
Sal marina
Aceite de oliva

La cabeza de merluza la salteamos en la cazuela con un chorro de aceite de oliva. Al coger color dorado, ponemos el picado de cebolleta y ajo. Dejamos que se doren haciéndose amigos. Al querer el ajo empezar a tostarse, le cortamos el ánimo con el vino blanco, un buen chorretón que hervirá para perder el bravío alcohólico. En este mismo instante vertemos todo el tomate triturado donde sumergiremos la hoja de laurel y el polvo de pimentón. Salamos.
Dejamos cocer lento, reduciendo bastante: Mientras se concentra, deshuesamos la carne de la cabeza de la merluza, la desmenuzamos y la incorporamos a la salsa que se está haciendo. Cuando tira a espesa, llevamos las rodajas con su punto de sal  a la cazuela. Mantenemos a fuego dulce y tapamos para favorecer la cocción. En aproximadamente quince minutos la cazuela está lista para llevar a la mesa.


1 calabacín
2 tomates
Un pimiento morrón
Un manojo de espárragos
Sal
Un nada de aceite de oliva para pintar la plancha

Desde que la salsa arrancó, hemos laminado calabacín, cercenado pimientos, recortado espárragos y partido tomates en dos. Sobre la plancha, con poquísimo aceite y su punto de sal hacia el final, se irán cocinando. Se conservan en caliente; es importante que calabacín  y espárragos no se cuezan en exceso. Tomates y pimientos deben blandear para que dulcifiquen la textura en el paladar.


Ensalada de bonito del norte en aceite de oliva




 2 personas

1 tomate picado en dados
½ cebolla dulce cortada en gajos finos
1/3 de pimiento verde cortado en cubos diminutos
Unas hojas de escarola picada en juliana

Cierta cantidad de atún escurrida de aceite y desmigada adjuntada a todos los ingredientes anteriores.

En un bol, aliñamos todo con un poquito de aceite de la lata, otro chorrito de aceite de oliva virgen extra, vinagre de Jerez y sal gruesa. Removemos y dejamos reposar alrededor de un cuarto de hora.

Finalmente, repartimos en dos platos el contenido del bol y añadimos dos buenos trozos de bonito coronando el conjunto. 

 

lunes, 4 de febrero de 2013

Vieiras con tocino fresco y muselina de coral



 

2 ó 3 vieiras por persona
Mantequilla
Aceite de oliva
¼  de cebolla finamente picada
1/8  de zanahoria picada de igual forma
Un chorro de vino blanco
La misma cantidad de nata (MG 33%)
4 laminas de tocino fresco
Aceite de oliva
Mantequilla
Sal
Pimienta
Perejil picadísimo

 
Geografía de la vieira
Abrimos las vieras y las limpiamos quitándoles la telilla, el manto, que rodea el cuerpo. Las desprendemos de la concha y separamos el cuerpo color naranja y el contiguo, color crema, que son el ovario y el  testículo del animalito. Los reservamos a un lado. En otro recipiente tenemos el cuerpo musculoso de cada pieza: músculo de cierre y músculo rápido.
Pochamos la zanahoria y la cebolla con el vino y la nata en grasa: mitad aceite, mitad mantequilla.
Cuando está todo bien pochado blando, añadimos los corales cortados en pequeños trozos. Salpimentamos y dejamos cocer. Al adquirir blanda textura, pasamos todo por el pasapurés o un cedazo conveniente para afinar bien la salsa. Si fuera necesario salpimentamos y mantenemos en caliente.

En una sartén antiadherente con aceite de oliva y mantequilla, saltemos los cuerpos de las vieras salpimentadas y en otra,  unas laminillas bien finas de tocino, que quede crujiente.
Emplatamos las vieras sobre la muselina de coral y  coronamos de tocino y perejil


 

viernes, 4 de enero de 2013

Ollomol ó forno





 Eladio Rodríguez González (1958-1961): Diccionario enciclopédico gallego-castellano, Galaxia, Vigo

El nombre de este pez viene de que en nuestro idioma, mol equivale a blando; y como los ojos del pajel o besugo son encarnados y llorosos, y de las personas que los tienen así se dice que los tienen blandos, de ahí el ollo mol, ojo blando, que se ha convertido en una sola palabra, viniendo a ser sustantivo. La carne de este pescado fué muy estimada siempre, pues ya a principios del siglo XVII había en Galicia varias fábricas de escabeche de OLLOMOL, que se enviaba a Castilla y a otras partes de fuera de la región. Por cierto que entonces valía un OLLOMOL grande seis maravedises, y su precio corriente ahora (año 1944 ) es por lo menos de cinco a siete o más pesetas en nuestros mismos puertos de mar, donde abunda mucho, exportándose en fresco a Madrid y a otras poblaciones del interior entre los meses de fin de año y los primeros del año nuevo.

miércoles, 2 de enero de 2013

Vieiras salteadas con crema de calabaza y jamón




4 personas

8 vieiras
1 Kg. de calabaza (pesada ya limpia)
10 lonchas de jamón serrano desprovistas da grasa blanca
½ l de caldo de pescado (agua, cebolla, puerro y zanahoria, espina de lenguado, merluza y rape, vino blanco y pimienta)
25 cl de crema de leche
Un diente de ajo
2 aros de guindilla
Sal
Pimienta
Cebollino picadísimo
Aceite de oliva
Aceite aromatizado


Prepara un caldo de pescado con espina de lenguado o de merluza y hortalizas aromáticas (cebolla, puerro y zanahoria) un chorro de vino blanco y unos granos de pimienta. Hierve 20 minutos y deja infusionar 30. Cuela y reserva.
Pela la calabaza y cortada ponla a cocer en un dedo de agua. A medida que va soltando agua, la retiramos y sustituyes por caldo de pescado y la crema de leche. Hierve para que cueza y vaya perdiendo agua. Se trata de que tenga una consistencia más bien espesa. Cuando esté conveniente mente cocida -más o menos 45 minutos- pasa la Minipimer para que quede bien fina. Sazona y reserva en caliente


Crujiente de jamón
Extiende sobre la rejilla del horno un papel sulfurizado. Coloca las lonchas sobre el mismo, una al lado de otra cubre con otro papel de las mismas dimensiones que el primero. En el horno calentado a 130º C, deja el jamón aproximadamente durante 90 minutos. Vigila que el jamón se va deshidratando y endureciendo sin llegar a quemarse, Cuando adquiere una textura quebradiza, pícalo con el cuchillo consiguiendo un polvo granulado con aspecto de arena gruesa.



Vieiras
Ábrelas y retírales la telilla que las rodea así como una bolsilla  lateral oscura adherida a ella. Tienes que deja sólo el cuerpo blanco y naranja. Las lavas en agua fría y las puedes reservar en agua salada. Antes de prepararlas, escúrrelas y sécalas. 


Saltéalas brevemente en aceite perfumado con ajo y guindilla. Calienta dos cucharadas de aceite con el ajo y la guindilla y no dejes que se quemen, retíralas antes. Saltea las vieras en ese aceite, vigilaque no pierda temperatura. Pásalas muy poco por ambos lados.


 Vete dejando las vieras en sus conchas y pon unas dos cucharadas de crema de calabaza  en cada concha. Gratina durante 8 ó 10 minutos. Espolvoréale el crujiente de jamón y el cebollino.



Acaba con unas gotas de aceite aromatizado de limón.

lunes, 24 de diciembre de 2012

Las recetas inmorales



 
Las recetas inmorales
Sólo hay un camino que vaya directo de la mesa a la alcoba. Y ese camino pasa por estas páginas.
Manuel Vázquez Montalbán, Oh, Sauce Editorial, Barcelona, 1981

domingo, 23 de diciembre de 2012

Huevos pochados con “sanfaina” y huevas de lumpo




En abundante agua muy caliente pero no hirviente, echamos un buen chorro de vinagre. La hacemos girar rápidamente con ayudada de una espátula y echamos el huevo en ese momento. Vamos envolviendo la yema con la clara a medida que se va cociendo. Pasados unos tres minutos retiramos el huevo con una espumadera. Cortamos la cocción poniéndolo en agua fría con sal. Escurrimos y colocamos sobre la “sanfaina. Encima de  los huevos, ponemos una buena cucharada de huevas de lumpo sobre los mismo. Servimos.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Huevos s. XVI (*)




4 huevos
Una cebolla en cubos diminutos
125 gr de queso manchego
Unas ramas de perejil muy picadas
Un chorro de aceite de oliva
Un copa de vino blanco seco
Una avellana de mantequilla
Pimienta negra
Sal

Pochamos la cebolla, para que no se queme, si es necesario, añadimos pequeñas cantidades de vino blanco. Una vez pochada añadimos el queso rallado, la mitad del perejil y dejamos que se comience a fundir. Salamos moderadamente.
Añadimos ahora el vino blanco y hervimos suave para que pierda el bravío alcohólico. En este fondo vertemos los huevos y dejamos que se escalfen. Al cuajar, salamos suave, pimentamos. Esparcimos el resto del perejil y servimos.  

(*) Me fío de la memoria, esta fue leída hace muchos años en Cuando sólo no queda la comida, de Xavier Domingo, Colección Los cinco sentidos, Tusquets Editores, Barcelona, 1980




lunes, 5 de noviembre de 2012

Bacalao con huevos revueltos y cebolla pochada con mostaza de Dijon



 

4 personas

2 cebollas grandes laminadas
4 postas de bacalao salado, desaladas y cocidas al punto
Una c/postre de mostaza de Dijon 
2 huevos caseros batidos a punto de tortilla
Sal y pimienta
Aceite de oliva
Una pequeña cantidad de vino blanco

Pochamos la cebolla en aceite cuidando que no coja color. Si fuera necesario la humedeceremos con un poco de vino blanco. Cuando está bien blanda, añadimos la mostaza y removemos para ligar el conjunto.
Entretanto vamos deshilando el bacalao y lo añadimos a la cebolla. Cuando está bien mezclado añadimos los huevos batidos y los cuajamos fuera del fuego para que no se solidifiquen del todo. Salpimentamos acentuado la pimienta y servimos.

(Ya quisieran en Dijon...)