lunes, 12 de noviembre de 2018

"Mafalde di Napoli" con salsa de chocos


 Al preparar chocos, casi seguro que nos sobrará salsa con tropezones de sofrito y carne del propio animal. Es un resto que siempre me apena desperdiciar. Puede servir de fondo de muchas preparaciones pero con pasta hace un plato admirable. ¡Vamos allá!
La "Mafalde di Napoli" es una pasta de sémola de grano duro excepcionalmente sabrosa, de textura y forma ideal para absorber la salsa sobrante de unos chocos guisados con su  tinta (V. aquí receeta).
Se trata de cocer la pasta en agua abundante sazonada adecuadamente durante el tiempo indicado por el fabricanate. 
En esto, cautela, lo mejor es ir controlando para dejarla a nuestro gusto.
Ponemos a calentar el resto de la salsa de chocos, cuidando que no se pegue

Reservamos un vaso de agua de cocción y escurrimos la pasta.
Sí, se puede prescindir del queso en salsa de carácter marinero pero a este plato le queda bien... 
Si la salsa no corriese sedoda, le añadiríamos un aire del agua de cocción reservada.
Espolvoreamos cebollino picado en abundancia y llevamos a la mesa.
Recomiendo comer el la misma cazuela, es una fiesta.

domingo, 4 de noviembre de 2018

Lomo de cerdo celta relleno de morcilla asturiana




Necesitas un corte de lomo de cerdo celta o no celta, de aproximadamente unos tres cuartos de kilo.
Lo cortarás como si afilaras un  lápiz. Se trata de abrirlo,  desenrollándolo  de fuera adentro, produciendo una sábana que luego rellenarás y enrollarás.   Una vez conseguido le sacarás la piel a dos morcillas asturianas y extenderás el relleno en el interior.

Ahora tendrás que enrollar y atar o  “bridar” que dicen los cocineros
Echas sal y pimienta sobre la tabla para impregnar la pieza de sazón. Pones aceite de oliva en la brasera o sartén  y doras por TODOS lados.
En la cazuela de horno o bandeja encajas el corte de carne, sobre lecho de patatas pequeñas y alguna cebolla cortas groseramente y mojas con un poco de aceite.   


Durante una hora cocerá a 180ºC. Lo irás girando  para que se haga uniformemente.
Al sacarlo,  lo dejas reposar durante diez o quince minutos tapado con un paño o papel de cocina.
Trinchas, guarneces con las patatas, salseas y sirves.

miércoles, 31 de octubre de 2018

Bocadillo de manzana rallada con mantequilla de cacahuete


Preparas dos rebanadas de buen pan integral preferentemente de molde untándolas con generosa capa de  mantequilla de cacahuete.
Ralla una manzana tirando a ácida y le añades la cantidad de pasas que te apetezca.

La mezcla la depositas sobre una o ambas  rebanadas y cierras el asunto.
A comer.
Dificultad: no mancharse con la mantequilla  de cacahuete o rasparse con el rallador.

lunes, 29 de octubre de 2018

Huevos con chistorra y repollo




Echas mano de repollo cocido y escurrido que descansa en la nevera precisamente para prestar servicio en situaciones como la que se  presenta. Para cada uno, no te cortes, y sirve unos 150gr.

En sartén de hierro pon un aire de aceite de oliva, echa la chistorra a trozos y deja que se haga hasta que dore. Sin retirarla, saltea el repollo trinchado añadiéndole un aire de pimenta negra.  Lleva el repollo a la fuente de servicio previamente calentada y reserva el embutido al calor.
Date prisa en echar tres huevos por barba (escoge huevos de gallinas de buena reputación que disfruten de largos paseos en corral y se pasen el díaa escarbando al aire libre)  a la misma sartén que usarás ahora como plancha y déjalos que cuajen ahogándolos con una tapa de cacerola que ajuste.
Llévalos a descansar sobre el repollo y coloca la chistorra por encima. 
Emplátalos en la mejor vajilla que tengas y no te olvides de usar una buena cubertería. Disfruta y haz disfrutar del servicio de mesa.  Sobre todo si tienes niños, enséñales a comer y a apreciar el saber estar a la mesa.
Dale que esto está buenísimo…


sábado, 27 de octubre de 2018

Quinoa con pimientos morrones y morcilla asturiana.



¿2 personas?
Cortas en tiras dos pimientos morrones que no pasen juntos de los 100g. Los reservas.
Lamina un diente de ajo,  sácale la piel a una morcilla asturiana que tenga sobre la mitad del peso que el pimiento y corta en finos lardones 50g de tocino entreverado.
En la “paella” * pon un chorro de aceite de oliva y sofríe: pimiento, ajo, tocino y morcilla. Añade unos 150gr de quinoa previamente lavada, dale unas vueltas con lo que tienes en la “paella” y añade agua bien caliente en triple cantidad que la quinoa. Sala.
Que hierva fuerte los primeros cinco minutos; hasta lo quince, suave y deja reposar cinco minutos más tapando la “paella” con un paño.
Salpica de cebollino y a la mesa…
“paella” *: En catalán vale por “sartén”. La “paellera” sería una señora que hace “paellas”. La denominación del plato que le da nombre al instrumento es “arroz a la paella”)


miércoles, 24 de octubre de 2018

Abadejo al horno




¿Que a tus manos vino un abadejo fresquísimo…? Bien. Aquí tienes una manera de presentarlo sin despeinarte.
Lo harás al  horno porque es la mejor manera de tratar a este pariente del bacalao.  La frescura será su principal virtud porque anda escurrido de grasa y gelatina,  tirando hacia lo seco y breve.  Al horno se comporta,  pero en otras preparaciones racanea sabor y textura.
Corta en rodajas el bicho – unos 150gr por persona- y sálalo con sal gruesa; reserva.
Pela y haz rodajas de unas cuantas patatas; como una mediana por compiche a la mesa. Reserva. Ataca unos pimientos verdes haciéndolos tiras medianas. Reserva también.  Un par de cebollas para cada cuatro las harás láminas. Esperarán también.


Pon aceite de oliva virgen en una sartén amplia, caliéntalo suave y deja que se vayan sofriendo sin coger color.  Dales la vuelta y echa cebolla y pimiento. Continúa el cocimiento habiendo añadido dos dedos de vino blanco caliente donde has infusionado unas cuantas hebras de azafrán. Todo a las patatas. Bajas el fuego, tapas y espera que todo se ablande sin estridencias de color.
Ahora enciende el horno para que se vaya calentando; unos 175ºC está bien.
La patatas marcan el ritmo, en cuanto estén blandas, unos quince minutos, habrás acabado esta parte de la preparación.
Lo que estaba en la sartén tienes que llevarlo a la base de la bandeja de horno y salarlo convenientemente. Encima pon el pescado y embadúrnalo de AOVE utilizando un hisopo de romero. Pon un tanto de perejil picado grueso a su aire.
Déjalo en el horno unos 15 ó 20 minutos, no más que se secaría y pasaría a insípido. El abadejo tiene malas pulgas para la cocción…
Controla como va quedando. Retira de la estufa y déjalo reposar diez minutos para llevarlo a la mesa.
Esta preparación funciona con cualquier pescado. Te animo a probar con merluza.